Botiquín básico para viajes largos

¡Qué bonito es viajar! Y descubrir nuevos lugares, costumbres y sus gentes. Pero pasar muchas horas yendo al destino en la misma postura es un aburrimiento y supone un cansancio enorme para nuestro cuerpo. Un primer consejo para evitar posibles contracturas musculares es adoptar una postura donde la espalda esté lo más recta posible, la cadera se encuentre por encima de las rodillas y las lumbares estén bien apoyadas. También pueden usarse cojines tanto para la zona cervical como lumbar para evitar contracturas sobre todo si nos quedamos dormidos.

A parte de evitar malas posturas en nuestro cuerpo, pueden darse situaciones que no podemos controlar como mareos, malestar digestivo, picaduras de insectos… por eso siempre es necesario llevar con nosotros un botiquín con lo necesario para poder solventar de la mejor manera posible cualquier situación que pueda estropearnos ese viaje que llevábamos tanto tiempo planeando.

Y antes de partir de viaje es necesario conocer qué alimentos y bebidas podrían causarnos malestar durante el viaje, así como tener la cartilla de vacunas al día. El botiquín básico del viajero debe incluir:

1. Productos para picaduras y repelente de insectos

En otras zonas geográficas podemos encontrarnos con patologías graves por culpa de los insectos. Se deben llevar productos que alivien los síntomas de picaduras, picor e irritación de la piel y para repeler insectos. Las pulseras y aparatos de ultrasonidos pueden ser un buen complemento, siempre y cuando vayan acompañados de productos en loción que suelen estar más concentrados y son más difíciles de disolver en agua, por lo tanto aguantan más sobre la piel.

2. Protector solar y crema con efecto calmante

Para proteger la piel de los efectos nocivos del sol, independientemente de que el destino sea de playa o no, ya que las horas de exposición al sol tienden a ser mayores en los viajes. Es aconsejable que la protección solar sea mayor de 30. Sería prudente llevar también alguna crema que trate las posibles lesiones producidas por el sol.

3. Fármacos contra el mareo

Previenen y tratan los síntomas del mareo producidos por el desplazamiento al destino.

4. Fórmulas de rehidratación oral, antieméticos y antidiarreicos

Rehidratarse es muy importante para recuperar el buen estado de salud después de haber sufrido diarreas o vómitos. Antieméticos para controlar las náuseas y vómitos y los antidiarreicos en caso de diarrea.

5. Antiácidos

Los cambios en la dieta, catar nuevas recetas o incluso beber agua en otros lugares puede provocar que nuestro estómago se resienta y causarnos efectos secundarios como la diarrea. Los antiácidos combaten contra las malas digestiones, la acidez y el dolor o el ardor de estómago.

6. Antihistamínicos

En caso de que se produzca una reacción alérgica en la piel producida por insecto, contacto con plantas, detergentes, etc.

7. Descongestionantes oculares y nasales

Para aliviar la congestión de los ojos y la nariz.

8. Analgésicos y antipiréticos

Por si aparecen dolores o sube la fiebre.

9. Antisépticos

Desinfectante de uso externo para heridas, cortes superficiales y quemaduras leves producidos en la piel.

10. Material de curas

Proveerse del equipo necesario para cubrir heridas y quemaduras leves: vendaje, algodón, tiritas, tijeras y gasas esterilizadas.

11. Laxante

Si tienes propensión a tener estreñimiento.

12. Clorhexidina

Incluir un colutorio o enjuague bucal que contenga clorhexidina para prevenir infecciones en la boca y mantener una higiene óptima.

En caso de ser alérgico

Si padeces alguna alergia, el botiquín debe incluir medicación de rescate. Entre los medicamentos más básicos se encuentra el inhalador para síntomas respiratorios, y el antihistamínico, el corticoide o la adrenalina autoinyectable para alérgicos a alimentos, látex o picaduras.

Y, por último, además de la tarjeta sanitaria, hay que llevar una tarjeta que indique las alergias, los tratamientos actualizados y las personas de contacto.